Un entrenamiento en parejas puede repartir los ejercicios de varias maneras. A veces se suman las repeticiones de los dos; otras veces uno trabaja mientras el otro descansa; y otras tienen que moverse a la vez. Hay que saber cuál de esas reglas se utiliza antes de empezar.
YGIG — You Go, I Go: tú haces, yo hago
YGIG abrevia el inglés You Go, I Go: «tú haces, yo hago». Una persona trabaja y la otra espera; después intercambiáis el turno. La pauta debe indicar si el cambio llega después de unas repeticiones, de un ejercicio o de una ronda completa.
Ejemplo: compartís cuarenta repeticiones en tandas de diez. Tú haces diez y descansas; tu pareja hace diez y descansa. Repetís esos dos turnos una vez más y habéis completado cuarenta entre ambos. Cada persona ha hecho veinte.
Una ronda es completar una vez toda la lista de ejercicios. Si la compartís, aclara qué parte hace cada persona; si vais por turnos completos, termina tu lista antes del relevo. En ambos casos, comprueba si las repeticiones indicadas son para la pareja o para cada participante.
Primero: qué tiene que hacer cada persona
No basta con leer cien repeticiones. Hay que aclarar si son cien entre los dos o cien cada uno. También se dice si podéis trabajar a la vez y cuándo cambiáis de turno.
Repeticiones compartidas: sumar entre los dos
La tarea pide cien sentadillas para la pareja. Tú haces cuarenta y tu compañero hace sesenta. Entre ambos habéis hecho cien y esa tarea está terminada. No faltan otras cien de la segunda persona.
Turnos: uno trabaja y el otro espera
La lista pide cinco sentadillas y cinco flexiones. Tú haces ambas cosas mientras tu compañero espera. Después él hace la misma lista mientras tú esperas. Eso es alternar por vuelta completa. Si vais a cambiar después de cada cinco repeticiones, es otra regla y hay que explicarla.
Sincronizados: coincidir en el momento indicado
La prueba puede pedir que los dos terminéis la sentadilla de pie a la vez. Si uno ya está de pie y el otro sigue abajo, no se ha cumplido esa coincidencia. Cada prueba debe indicar en qué momento hay que coincidir.
Si no tenéis el mismo nivel
Podéis utilizar pesos o ayudas diferentes. Por ejemplo, uno hace flexiones en el suelo y otro con las manos en un banco. Lo importante es que la tarea y los turnos de cada uno estén claros antes del inicio.
Ejemplo de una cuenta compartida
Hay sesenta repeticiones para la pareja y acordáis turnos de diez.
- Tú haces diez: lleváis diez.
- Tu compañero hace diez: lleváis veinte.
- Cada uno vuelve a hacer diez: llegáis a cuarenta.
- Cada uno hace otro turno de diez: llegáis a sesenta.
Habéis terminado esa tarea entre los dos. Cada persona ha hecho treinta.
Qué apuntar después
Guarda qué se pedía en total, cómo os repartisteis el trabajo y qué hizo cada persona. Añade el tiempo o el resultado que se solicite. Así otro día podéis repetir las mismas reglas.
Repartir un entrenamiento individual lo cambia
Si una lista estaba pensada para una persona y la repartís entre dos, escribid que la habéis hecho en pareja. El nombre puede servir para reconocer la lista, pero el resultado no equivale al intento individual.